Hidratación
Hidratarse en forma correcta es el primer paso para ser un buen atleta. ¿Por qué?.
Durante la actividad física los músculos se calientan y empiezan a generar calor. A través de las glándulas sudoríparas que están distribuidas por todo el cuerpo, eliminamos el exceso de calor por medio del sudor. Éste enfría el cuerpo al evaporarse en la piel, pero si no reemplazamos la pérdida de líquido, agotamos las reservas de agua y el cuerpo comienza a sufrir. La sangre se espesa y el corazón tiene que bombear con más fuerza, y disminuye el aporte de nutrientes y oxígeno que llegan a los músculos, con la consecuente baja en el rendimiento deportivo.
¿ Cuánto líquido beber?
A los deportistas se les recomienda beber tres litros de agua por día, teniendo en cuenta a su vez, la temperatura y la humedad en el ambiente, la altitud, la constitución física, el nivel de entrenamiento, etc.
Hay una forma muy simple de saber si uno está bien hidratado o no: mirando el color de la orina. El color amarillo claro, casi transparente, indica que uno ha bebido correctamente, mientras que un color amarillo oscuro, nos indica que no hemos ingerido líquido adecuadamente.
No solo agua podemos tomar, también son efectivas las bebidas deportivas que se toman antes, durante y después del ejercicio. Un buen consejo es probar varias bebidas para ir acostumbrando al organismo, hasta encontrar la que más nos beneficie a la hora de hacer ejercicio.

Fuente: Yolanda Vazquez Mazariego, revista Runner's World, nº 6.