Desafío
Quilmes de los andes 2004

Desde el Volcán Villarrica (Chile)

hasta el Volcán Lanin (Argentina)

 

Día 1

El miércoles 4 salimos de capital en mi auto con Vero, José y Alejandrina, luego de 14 horas de viaje llegamos a Piedra del Águila, donde comimos, nos bañamos y dormimos.

Día 2

Al otro día llegamos a Junín de los Andes donde hicimos las últimas compras y salimos para la frontera, donde dejaríamos el auto para tomar el bus a Pucón. Almorzamos en el camping con una vista del Volcán Lanín imponente, preparamos las cosas y a esperar el micro, que se hizo esperar bastante, ya que no salía de Junín porque faltaba gente. Por fin llegó, en la aduana Chilena tuvimos que pasar la frontera y cambiar de micro, llegamos a Pucón como a las 21 horas.

A las corridas preparamos los conteiners, comimos unos fideos en un bar, y nos fuimos a dormir al camping, a orillas del lago Villarrica.

Día 3

Nos levantamos temprano y volando a terminar de armar los conteiners, ya que hay que entregarlos a las 9:30 hs. Vamos a ver el centro, el lago y el hotel en donde están hospedados el resto del Nike running team Correrayuda. A las 11:00 hs. desde la calle principal se larga la competencia con los primeros 7 km. controlados por la camioneta del club de corredores. Al llegar al desvío al Volcán Villarrica los equipos salen disparados por un camino de tierra que sube sin parar, entre medio de bosques encantados.

Seguimos subiendo hasta llegar a un río de lava, con la imponente imagen del volcán que con su fumarola parece desafiarnos, pasamos por el primer arroyo en donde nos zambullimos de cabeza para refrescarnos e hidratar, ya que venimos con mucho calor y sed, el paisaje increíble.

Nos alcanza Sebastián Tagle con quien compartimos un tramo charlando, pasamos por una casita, donde una señora, preparó un balde con agua fresca para que los corredores a medida que vayan pasando, puedan tomar un trago con un jarro, esta pobladora nos decía que a caballo faltaban 4 horas, cosa que nadie quiso creer.

A las cuatro horas de carrera, me empiezo a quedar sin energía, power gel, agua y nada, no puedo subir, por suerte Horacito estaba con toda la pila y me arrastró en casi todas las subidas, cantando y contando chistes todo el camino, yo lo quería matar, pero me hizo reír mucho, de repente en un bosque, encontramos sentados en un tronco a los chicos de Esquel, que ganaron el año anterior en Villa Pehuenia, destruídos y preguntando si sabíamos cuanto faltaba, si ellos estaban así, nosotros veníamos re bién.

Seguimos pasando por varios arroyos en los que no  dejábamos de tomar agua, trato de comer un power bar, pero imposible, no lo puedo pasar, seguimos subiendo, y pasamos la línea de la vegetación, chau agua, por suerte después de 2 horas de sufrimiento de caminar por los faldeos del Volcán Villarrica llegamos a un puesto de control  donde nos ofrecen agua y nos dicen que faltan dos horas, seguimos por el faldeo, me empiezan a temblar las piernas, pero seguimos ganando terreno, otro puesto, donde nos vuelven a dar agua y nos dicen que faltan 2 horas, no sabíamos si íbamos  para adelante o estábamos dando vueltas ya que  siempre faltaban 2 horas.

Comenzamos a bajar poco a poco, nuevo puesto de control y por fin arroyo, nos refrescamos, tomamos bastante agua  y cargamos las caramañolas, nos alcanza un equipo que se zambulle en el agua, saludamos y seguimos subiendo por el medio de un bosque muy tupido y con muchos árboles caídos, por fin llegamos al camino donde nos dicen que faltan  8 kilómetros, comenzamos a trotar en las bajadas, pero se me acalambra el diafragma por lo que tengo que parar y empezar suave, en un momento miramos atrás y se nos vienen acercando dos equipos, comenzamos a jugar a las escondidas, cuando los veíamos aparecer, hacíamos un cambio de ritmo y los dejábamos atrás y así sucesivamente hasta la llegada.

Luego de 8 horas 28 minutos llegamos en un muy digno séptimo puesto, charlando con los primeros calculamos que la carrera tenía entre 55 y 60 kilómetros. Hidratamos, retiramos los conteiners, armamos la carpa y nos vamos a bañar al río, que placer!!!, agua cristalina, helada y en un bosque increíble.

Poco a poco van llegando todos los equipos del Nike Running team Correrayuda, las Correrayuda Sexy girl’s tardaron 11 horas 35 minutos, por fin llegaron todos ya que nos avisaban que muchos equipos (alrededor de 60) habían abandonado por deshidratación, calambres, hipoglucemia, ampollas y otros.

Como se había prolongado tanto la carrera, comienzan a avisar que al día siguiente se va a acortar el recorrido, se va a salir mas tarde, y no vamos a tener que desarmar el campamento, ya que volvemos al mismo lugar. Cenamos unos fideos y nos vamos a dormir con el susurro del arroyo que nos arrulla toda la noche.

Día 4

Nos despertamos a las 8, doloridos pero recuperados, desayunamos todos juntos, a media mañana se larga un chaparrón pero solo duro unos 10 minutos, nos dicen que la competencia se va a largar a las 14 horas, así que aprovechamos a comer unos fideos para seguir cargando hidratos. Nos preparamos y nos vamos para la largada, se dan las indicaciones de rigor y largamos.

Nos acomodamos entre el pelotón de adelante y empezamos a recorrer un camino de tierra, Horacio esta un poco dolorido de la fractura del pie y esta vez yo me siento muy bien, pasamos por unos campos y bajamos a un arroyo en donde había una cascada, según nos dijeron por que yo ni la vi. Subimos a un camino y entramos a un campo, con el pastito cortito como si fuera una cancha de golf, seguimos por unos caminos de tierra pasando por unas muy bonitas casas al estilo chilote, todas forradas en tejuela de alerce, llegamos al río y lo recorremos por la costa, alcanzamos a los chicos de Tucumán y al final les sacamos unos metros. Tiempo de carrera 1 hora 32 minutos, octavo puesto, no esta mal, a parte sabemos que uno de los que nos ganó el día anterior no terminó.

Van llegando todos bastante contentos ya que fue una etapa veloz pero tranquila. Aprovechamos la tarde para bañarnos en el río, tomar mate y compartir charlas con amigos, una tarde de ensueño.

Día 5

Nos tenemos que levantar a las 4:30 hs. ya que hay que desayunar, desarmar las carpas y entregar los counteiners antes de las 6 de la mañana. Desde el campamento nos llevan en micro hasta la frontera una hora y media de viaje. La encuentro a Vero que se había ido en el micro anterior y se sentía muy mal, porque había vomitado. Hacemos los tramites fronterizos y bajamos a un descampado desde donde va a largar la carrera. Estiramos, charlamos y nos empezamos a desabrigar para la largada.

Salimos por un camino de auto en subida, cruzamos la ruta y tomamos un sendero en ascenso entre cohiues, cañas coligue, rosas mosquetas y otras especies patagónicas. Como el sendero es muy angosto se hace bastante difícil poder pasar al resto de los equipos, cosa que nos viene bien para poder acelerar más adelante y no quedar en el intento, la senda se comienza a abrir hasta transformarse en un camino abandonado, parece haber sido la ruta vieja ya que esta muy señalizada con carteles, un paisaje de locos.

Seguimos pasando equipos, poco a poco nos vamos poniendo a ritmo, agarramos la ruta y empezamos a buscar a los equipos que van adelante, uno a uno los vamos alcanzando. Pasamos a los chicos de Tucumán y los incitamos a que se prendan con nosotros, así  que entre los cuatro seguimos adelante, empiezan a aparecer los Pehuenes (Araucarias) y de fondo el imponente Volcán Lanín, faltaban los dinosaurios. Pasamos la frontera y de ahí nos quedaban 3,5 kilómetros hasta el lago Tromen, o sea la llegada, venimos a un ritmo impresionante, cuando llegamos al lago y encaramos al arco de llegada, nos avisan que hay que ir por la playa 300 metros y volver, no se puede creer, lo que hay que hacer para que salga linda la filmación para la tele, así que seguimos sufriendo por la arena volcánica en la que te hundís hasta el cuello. Luego de 2:02:00 terminamos con la última etapa de esta colosal carrera, terminando en el 7’ puesto de la Gral. y el 6 de la categoría caballeros.

Nos vamos a abrigar y enseguida llegan José y Diego que hicieron una carrera increíble ya que era su debut, terminando en el puesto 12. Siguen llegando los equipos en el siguiente orden: Atilio y Fernando, Dante y Julio, Gabriela y Fabián y por fin llegan Alejandrina y la Bubu, que como había salido descompuesta sufrió toda la carrera y encima se insoló, así que la llevé a la sombra y la hidraté poco a poco.

Mientras se festejó el casamiento de los corredores Ariel y Nadia, que llegó a la ceremonia en una canoa timoneada por Sebastián Tagle. Luego se largó la comida: ensaladas, carne al asador, gaseosas y la infaltable cerveza Quilmes.

Como Vero se sentía bastante mal conseguí que nos subieran hasta la gendarmería en una camioneta, desarmamos los counteiners, guardamos todo en el baúl del Duna y emprendimos el regreso, paramos a dormir en Neuquén y al otro día le pegamos derechito hasta casita.

Felicitaciones a todos mis alumnos que se bancaron toda la carrera y llegaron en muy buenas condiciones.

Lástima el error de distancia del primer día y que el segundo hubo que cambiar el recorrido, que según decían iba a ser muy bonito. Igual valió la pena.

Les mando saludos a todos los que compartieron esta aventura con nosotros.

Nos vemos en el Desafío Quilmes de los Andes 2005, a seguir entrenando y buena corrida.

 

Profesor Marcelo Perotti

marceloperotti@correrayuda.com