Merrel Adventure Race Tandil

 

No tenia intenciones de correr en Tandil ya que mi compañero (Horacio Cano) se estaba recuperando de una lesión. Pero una noche recibo un llamado de Diana Lifschitz, una de mis primeras alumnas, que esta viviendo en Tandil, y me comentó que se había lesionado su compañero y si quería correr con ella, cosa que me animó para ir.

Llegamos a Tandil, fuimos a retirar el kit y nos fuimos para la casa de Diana y Federico, un lugar muy pintoresco en la sierra donde nos recibieron con una calidez inigualable.

A la mañana nos levantamos tempranito, desayunamos y nos fuimos trotando despacio hasta el arco de entrada del castillo morisco, desde donde se largaría la competencia. Ya habíamos arreglado de salir muy tranquilos y ponernos a ritmo después de la hora de carrera.

Largamos con una subida bastante dura donde todos salieron a matar, poco a poco nos fuimos acomodando y empezamos a recorrer las calles de Tandil con sus suaves ondulaciones y sus paisajes, que por suerte estaban atestados de gente que nos alentaban y nos manguereaban de arriba a abajo, ya que hacia mucho calor, seguimos adelante, pasando equipos tranquilamente, hasta que llegamos a la cascada, donde tendríamos que empezar a trepar a la sierra.

En este momento Diana se me empezó a ir y no la podía seguir en las subidas, aunque después en las bajadas le daba alcance. Pero cada vez que había que subir me moría, Diana me alentaba desde adelante.

Cuando llegamos a Animas, sé venia una bajada muy empinada en la que aprovechamos a pasar a mas de 20 equipos, al llegar a abajo, damos alcance al equipo de Cecilia Urtubey y un poco mas adelante a Jorge Jacobasio y Jessica Acervo, nos miramos con Diana y no lo podíamos creer, así que seguimos adelante sin dudarlo ni un segundo, aunque yo tenía los cuadriceps partidos. Vino una última subida, otra bajada y a cruzar el Dique.

Nos quedaban una escalera y 300 metros para terminar. Llegamos a la escalera y la escena parecía sacada de una película, toda la gente rodeándonos y gritando, yo subí los dos primeros escalones y me clavé, mis piernas no se querían mover, Diana que me gritaba desde arriba y toda la gente desde los costados, por suerte una señora le gritó a Diana –ayuda a tu compañero. A lo que mi compañera bajó, me agarró de la mano y me arrastró escaleras arriba. Trotamos los últimos 300 metros y llegamos con un 5º puesto increíble.

Hicimos una carrera espectacular, muy bien programada, aunque yo me quedé un poco en las subidas, bueno, en la Capital no tenemos donde practicarlas, habrá que hacer mas gimnasio.

Nos fuimos a bañar y volvimos a comer el guisito que habían preparado para los corredores, los 6 equipos restantes del Nike Running Team correrayuda, llegaron muy bien, aunque por el calor y lo desgastante de la prueba mucha gente se deshidrató,acalambró y se insoló.

Esperaremos a otra edición para seguir corriendo por la Argentina. Por lo pronto yo me voy a tomar mis merecidas vacaciones.

Un abrazo, buena corrida y hasta la próxima Aventura.

 

Prof. Marcelo Perotti.