A mis profesores:
Verónica y Marcelo, quisiera compartir la experiencia de mi primera carrera
de aventura con ustedes quienes han estado al pendiente de mi entrenamiento y
rendimiento en estos últimos meses.
Con una temperatura de 5 grados supere a Dios gracias la prueba cross country
de 21 km. en la provincia de Buenos Aire llamada Pilar, habiendo pasado por 2
ríos uno más profundo que el otro, un montón de lodo, ramas, subidas y
bajadas en el bosque, vacas, praderas y eso sí paisajes espectaculares.
En ningún momento pensé en abandonar la carrera por el contrario me daba
lastima dejar atrás cada km. recorrido púes ello significaba que el fin de
la aventura se acercaba, aunque al mismo tiempo crecía mi emoción por llegar
a la meta. Recordaba a mi pequeña hija cuando miraba la inmensidad del cielo
y la distancia, la veía con su sonrisa divina llena de amor por su madre y la
sola felicidad de tener la vida que Dios le presto. Recordaba todos los
momentos de esfuerzo y cansancio que hemos vivido Joel, Jimena y yo y que al
final de todo estamos felices sabiéndonos juntos y fuertes y con ánimo de
conseguir más. De pronto me daba cuenta que la carrera continuaba y que no
debía perderme cada momento y al mismo tiempo quería almacenar en mi memoria
cada espacio que pasaba, en realidad me parecía vivir toda mi vida en 2.37
hrs. que duro la prueba, era muy difícil por momentos púes con tanto lodo
muchas veces estuve a punto de caer pero uf no caí y seguí pero sabía que si
me caía debía levantarme rápido púes debía conseguir el mejor tiempo y no me
iba a enojar solo me iba a levantar, en momentos me reía como una loca
viéndome en medio de vacas que corrían asustadas delante mío, me daba miedo
pero cuando veía que eran ellas quienes corrían me daba cuenta que así es mi
vida lo que da miedo se va rápido púes no dejo que me asuste de más. En un
momento abrí los brazos levante mi cara al cielo, el aire frío me acariciaba
y me refrescaba ante el calor que mi cuerpo había levantado y solo atine a
decirle a mi amiga Mónica que estaba a mi lado "disfruta este momento, sentís
la libertad?, no olvides este instante". La vida es así hay que disfrutar los
momentos lindos y no preocuparnos por los que vendrán, aunque el río helado
esté cerca por ahora disfruto el camino. Un chico más alto y fuerte que yo
me grito "¡Dale, seguí adelante ya falta poco, me estas dando aliento!", dije
dentro de mí " y yo que me sentía más debilucha otros también tienen
problemas y me piden ayuda a mí".
De verdad que una carrera te da mucho más que la satisfacción de llegar y
saber que puedes hacerlo, te da la libertad y el poder de amar cada cosa y
cada ser que Dios hizo exclusivamente para cada uno de nosotros.
Una carrera es tocar con las manos a Dios.
Gracias por su dedicación y por compartir la aventura de mi vida,

Delia Guadarrama García