Media Maraton de
Toronto
Y bueno,
algun dia me tenia que llegar hacer un relato. Hace años venia zafando, pero
esta fue la vencida. Con mucha pena en el corazon, me toco irme por trabajo a
Toronto, Canada, la semana previa a la media y 42 K de dicha ciudad. Solo debia
quedarme a pasar el fin de semana, y para peor, visitando a un par de muy
buenos amigos del alma que no venia desde hace años. Por supuesto, la semana de
reuniones de laburo, fue totalmente intensa, mucha comida y sobre todo mucho,
pero mucho e-mail. Y poco entrenamiento.
La semana
anterior la temperatura habia sido de +30 celsius, pero empezo a refrescar, y
la cosa se empezo a poner preocupante. La web se habia equivocado.
Viernes x
la tarde, llega el dia de la Expo. Poco memorable, lo cual resulto muy
saludable para mi billetera. Despues, me voy con mis amigos y empezamos con la
ingesta de fideos, que este caso fue ir a comer “italian”. Y se seguia poniendo
fresco…
Sabado
amanece lloviznando. Salimos a recorrer la ciudad, por suerte mucho auto y no
mucha caminata. Cumplo en el mandado de mi suegro favorito, me meto en un lugar
lleno de palos de golf… que bueno que me gusta mas correr.
Llega la
tarde y me instalo en un hotel cerca de la llegada de la carrera. El inicio era
como a 10 km al norte, pero de la esquina del hotel salian unos bondis
escolares, en este caso amarillos y no los de los naranjas. La Media arrancaba
a las 8:00 de la mañana, y por cuestiones indescifrables para mi debil mente,
los 42 K salian a las 9:00. Termino comiendo en un Starbucks, se complico
conseguir fideos y a dormir! Me levanto a las 6:00 y a las 7:00 estoy esperando
el Bondi, junto con gentes de lo mas diverso (en Toronto es tan facil encontrar
gente nacida alli como inmigrantes, pero todos hablan ingles y se llevan bien),
todos muertos de frio. Yo con mi bolsita con la bandera de Correrayuda y una
bolsa de las negras de consorcio lista para enfundarmela si se ponia realmente
fresco, siguiendo los consejos milenarios del profesor Perotti. Llegue con
tiempo a la parada, pero los bondis no llegaban y los minutos pasaban… Ademas,
el viaje era largo. El viaje me deparaba una sorpresita… habian varias cuestas
no previstas, al menos para mi. La mitad de la carrera era por una calle llamada
Yonge que claimean como la mas larga del mundo (se vuelve después una ruta que
llega hasta Alaska).
Llego a la
largada de la carrera con el tiempo justo para trotar algo y arrancar. La
entrada en calor es en un cementerio muy lindo. Troto 5 minutos y me voy a la
largada ya que estan cantando el himno. Por primera vez en mi vida, arranco
casi al lado de la elite. Obviamente salgo mas rapido de lo debido, busco a la
liebre que marcaba el ritmo que me sentia comodo, pero no la encontre y segui.
Kilometro
4, empiezan las cuestas, muchos las largas de lo pensado. De repente, me cruzo
una mina con la remera de Rosario Central y sigo. En vez de gatos aplastados en
medio de la ruta, habian ardillas. La verdad es que la primer parte del
recorrido no era divertido, pero uno no quiere perderse nada, te pasas mirando
todo: la gente, las casas, los autos. Consecuencia: no te podes concentrar y de
repente te agarra un cansancio barbaro.
En el km
15, engancho una liebre que venia con un sombrero de plastico con cuernos
verdes (¿?). Viene boludeando con unas pocas gentes tratando de seguirlo. De
repente para en un puesto de hidratación y empieza a caminar. Acto seguido,
arranca a los mangos, 200 mts después vuelve a trotar y les pregunta a su
sequito si tenian su “dope”. El se habia tomado lo suyo y le hacia efecto.
Cuando vuelve a su sprint, los dejo ir.
Km 18, el
primer y unico “piropo” que me van a hacer en una carrera: una voluntaria me
dice que deberia estar corriendo los 42K… que caripela debo haber tenido.
Termina la
carrera, medallita, foto y vamos-a-ver la organización del 1er mundo: te dan
unas sabanas termicas (bah, son unas cosas de papel aluminio que abrigan muy
bien), fruta, bagels, obvio Gatorade y agua y masajes.
Vuelta al
hotel, ducha, rato de huevo y me voy al aeropuerto.
Primera
carrera internacional, espero que hayan mas.
Saluti a
tutti.
Daniel