Mi primer maratón

Andrea Pigliapoco

 

Cuando comencé a pertenecer a esta linda familia, hace casi 3 años, quería poder gastar energías en algo que me reconfortara. Estaba atravesando el duelo de mi separación y adaptándome a una nueva vida, vivir sola con todo lo que eso implica…noches sin dormir, trastornos de sueño y alimentarios, etc…Mágicamente apareció en mi computadora, luego de escribir en el google “grupo de entrenamiento” CORRERAYUDA. A la semana ya estaba dando mis primeros trotecitos a las palmeras con el Profe y sus indicaciones pertinentes, y charlando con personas que me preguntaban como me estaba luego de mi primer entrenamiento, dándome la bienvenida. Mi vida dio un giro ya no me desvelaba y la palabra mágica correrayuda hizo efecto en mi.

 

Con el transcurso de los meses y el entrenamiento, comencé con mis primeras carreras. Siempre ordenando en mi cabeza y de manera estructurada, como toda ingeniera, las Nikes women para luego el año siguiente las de 21k. Pude llenar el vacío de las vacaciones en familia con esta nueva familia. Así fuimos a Florianópolis y Marruecos, claro con la excusa de correr una carrera que siempre esta presente…

Pero nunca me animé a más de 21k y menos a una maratón. Aunque era el sueño de siempre, había una pared que me lo impedía. Parecía un sueño imposible….

 

Surgió la idea en el cumple de Marga, cuando Moni me dijo “si vos la corres yo también y nos obligamos a entrenar juntas”…porque no, pensé. Siempre me pongo metas y este año fue esta, la de vencer el miedo a la maratón y correrla…y porque no, como regalo de cumpleaños

 

Con mi compañera Moni, que llegó a conocer todos mis gestos, de bronca, impotencia o satisfacción luego de cada entrenamiento, fuimos pasando el duro entrenamiento. Siguiendo los consejos del gurú Perotti. No podíamos faltar a un solo fondo, aunque caigan piedras…y así me vi corriendo sola, Moni estaba lesionada, en medio de Av. Libertador y bajo una torrencial lluvia que no amainó en esos 26km!!..

Mi estilo de vida había cambiado en post de la maratón: los sábados, prohibidos salir, acostarse temprano, cenar las rigurosas pastas,  ponerme a dieta estricta, controlada por Mecu Fasano que no me perdonaba ni una tostada de mas! visita a los viejos domingos por la tarde en lugar del mediodía, no faltar a los entrenamientos y por supuesto la obligada visita a Grippo.

 

El plan de la maratón, estaba pegado en la cocina y a medida que cumplíamos con cada fondo iba tachándolo y anotando el tiempo. Se venia los  fondos mas largos, los 32k y 34k. Para esta altura del entrenamiento habíamos formado el grupo de los madrugadores. Nos encontrábamos una hora mas temprano que el resto, con Moni, Jaime, Carlos Selener y Claudia Lang, para poder luego estar todos juntos en los clásicos mates domingueros, ya que nuestros fondos eran “días de campo” como bien lo definió Moni, cada 45 minutos parábamos a elongar siguiendo los consejos del incentivante (perdón por el hilo de baba) Grippo e hidratar y probar los geles como instructivo del Profe. Jaime le regalaba sus golosinas a su amigo el kiosquero de Carrefour. Mónica y yo intercambiamos conocimientos de estructuras (vigas, columnas, puentes) y psicología. Claudia enseñando ingles a Jaime y los cuatro reconociendo cada adoquín o baldosa floja de Av. Libertador, Av. Figueroa Alcorta y por supuesto conociendo nuestro cuerpo con el paso de los kilómetros acumulados.

 

La estrategia estaba lista: con Maria Laura, Marian y Ely nos reunimos para los planes de asistencia de esta soñadora. Las “S.O.S. Andrea” estaban listas, con las bicis preparadas, mochila con botiquín de primeros auxilios, los geles y la planilla de los km y tiempos. A último momento las asistentes tenían mas trabajo, ya que también iban a asistir a mi compa Moni. Obviamente noche previa no se pudo dormir de los nervios.

 

Así llegamos al famoso día de la maratón. El clima acompañaba para correr, 7ºC a las 6:30hs de la matina. Ely me llevó a la largada, para luego pasar a buscar a su marido Pini que la dejaba en el km 30 desde donde me iba a acompañar corriendo. Yo quería correr con mi compañera de tantos domingos. Celular por medio tratando de encontrarnos en la largada. Paso obligado por los baños públicos donde nos encontramos todos los maratonistas Correrayuda. Luego del famoso pichí precarrera nos ubicamos en la largada, muy ansiosos y dispuestos a enfrentar los 42km 195m para los que nos habíamos preparado durante tanto tiempo.

 

A las 7:30hs de la mañana y desde Parque Roca comenzamos nuestra maratón, controlando cada paso, cada kilómetro, aunque nos sobrara resto para ir mas rápido, teníamos las palabras de Marce en la cabeza. Mi cabeza era una calculadora de tiempos. Miraba el reloj y mi planilla pulsera que me había armado, llevaba el ritmo con Jaime y Moni. Jaime, nos dejó unos metros atrás buscando mejorar el tiempo de su primera maratón. Sabíamos que al bajar la autopista nos encontrábamos con nuestras anheladas asistentes, Maria Laura y Marian, que estaban preparadas en el km 14 desde temprano.

Al pasar por la querida cancha de Boca con Moni nos separamos unos metros y Marian se quedó a mi lado durante el resto de la carrera, atenta a los puestos de hidratación y a marcarme el paso. Pasé por el km 21 a 2h11m iba bien y me sentía bien. Entramos a la parte del puerto y Marian, como buena maestra que es, me contaba unos cuentos que había leído recientemente. En el km30 y con globos anaranjados me esperaba Ely, esta loca linda que cuidaba en cada paso que no pierda el ritmo, me buscaba el agua, las frutas etc. Dando la vuelta  para tomar la avenida principal de Puerto Madero lo veo a mi viejo con su amigo que me había ido a ver y a alentar durante un gran trecho de la carrera. Emocionada de ver a mi viejo acompañarme con su ambulancia al lado, preguntándome si necesitaba algo. Era la primera vez que me venia a una carrera! Por avenida Costanera éramos cinco, Marian, Ely, mi viejo, el amigo y yo pasando km a km y viviendo esta fiesta desde adentro. Como dijo Marce, desde el km32 empieza la maratón, de ahí en adelante es pura cabeza. Y sabias palabras, las piernas ya me pesaban como dos rocas. No quería caminar, pero pensaba en como iba mi cuerpo y lo que faltaba para llegar a la meta. Mejor estrategia era no pensar, así que le dije a Marian que me cuente otro cuento de fantasmas para distraer mi atención. Sabia táctica. Se las recomiendo, a mi me funcionó. Entrando a ciudad universitaria lo encontramos a Carlos “fashion” Nasep con Ale Zucchi que me dice que  voy bien, que a este ritmo llegas y vas a pasar gente. “Vamos Andre que falta poco”……..Gracias Carlos!!!

 

Ya en la colectora que termina en la entrada al Parque de los niños, conocía bien cuanto faltaba. Esa parte me era muy familiar luego de tantos fondos. Apuré un poco el ritmo con el aliento de las chicas  a cada paso. A mi viejo lo había dejado en la entrada de ciudad universitaria. En el km 42 lo encuentro a mi tío, el fotógrafo de todos los momentos importantes de mi vida, mi cumple de 15,  mi casamiento, mi graduación y no podía faltar a mi maratón…gracias tío Osvaldo!

Los  195m se estiraban, no veía el arco, pero era mas de la emoción de ver tanta gente, y escuchar a Ely que me decía “ya estas, sos campeona” “vamos Andre

Así gritando de la emoción crucé el arco y cumplí mi sueño…. que no era imposible como pensaba. Llegué en 4h34m tal cual me había pronosticado el Profe en su planilla de estimativos de tiempos Gracias Marce!!

 

Esperé a Moni para abrazarla y felicitarla. Otra campeona mas! Fotos de rigor y fui a encontrarme con el resto de los correrayuda, maratonistas, asistentes, acompañantes, etc estaban todos! Para recibirme con un cálido “bien Andre”!! Felicitaciones!” Estaba Feliz y contenta luego de una experiencia increíble, sentir el reconocimiento de este grupo maravilloso!!

 

Otra vez GRACIAS a  todos y a cada uno, por estar ahí. Por todos los consejos recibidos de los experimentados, a mis amigas asistentes, a Mónica por el aguante de todos estos meses y por supuesto a Vero y Marce porque dejan huella en mi vida!!

 

Andrea

La nueva maratonista