Maratón de Buenos Aires 06
Por Delia Irouleguy
Felicitaciones a los que
lograron
acuerdo cuando con Vale dijimos que íbamos a correrla, Pame
también
lo había prometido (pero creo que después se arrepintió), Regi,
como
nos tiene acostumbradas, hizo silencio. Sabía que iba a ser un reto
difícil porque cuando empecé en junio de 2004, lo veía a Claudio que
entrenaba todas las mañanas sin saber por qué daba tantas vueltas al
Rosedal. Después fui entendiendo y, este año, cuando empecé con los
fondos, era todo un desafío mental hacerlo sola. Por eso fue
maravilloso cuando un sábado Vale me invitó a salir con el team
Iturri, fue como volver al pasado. Además de llegar y
encontrarlos
tomando mate junto a Marce,
Gatorade como siempre. O cuando me crucé a José Luis con Belén y
paramos a cruzar unas palabras, por cierto muy emotivas (ya todos los
conocen a ambos).
Pero bueno, así pasaron los meses y ayer llegó el día. El llamado de
Vale del sábado a la noche, me dejó compartir nervios y dudas con
alguien que entendía de qué se trataba. Lo único que llevaba era un
supuesto tiempo en mente, sin saber si era posible o no. Vale me
había asustado con que era muy rápido. Ariel había dicho que no me
preocupara que me iba a ir bien. También llevaba algún
que otro
relato de Correrayuda, las palabras de satisfacción del año anterior
de Patricia y los consejos Perotti, siempre en mente. Era suficiente
como apoyo, y, por supuesto, venía de Correrayuda. Para las 7 estaba
jugada, quedaba salir a disfrutar. No sabía que iba a recibir muchas
sorpresas en el camino:
Km 5, un chau Delia, fue la
primera palmada en
Obviamente
la lluvia, a corredores. Más que segura que fueron excelentes
asistentes, como mi hermano, que se bancó todo.
Km 25, un encapuchado en bici que me da fuerza. Como
yo no llego a
distinguir la cara entre gorra y casco?, dice las
palabras
mágicas "Correrayuda" y ya sé de quién se trata. Un poco confundida,
sigo mi ritmo distraída con el pensamiento de que si ese era
Iturri
Km 29,
pregunta si voy bien y me cuenta que lo estaba acompañando a Gastón.
Km 30, Marce Bonessi, haciendo hinchada, se une a mi ritmo para
acompañarme.
Ciudad Universitaria, sola pero en terreno conocido, recordando el
fondo de ese fin de semana con los integrantes del Iturri
team y mi
primer fondo, guiado por Alfred junto a Anita, un año
y medio atrás.
Km 39,
caminos en entrenamiento, estaba ahí, corriendo de un lado a otro
para apoyar gente y dar fuerza. Luego reaparece Marce
Bonessi y Pablo
(no sin antes asegurarse de que todo estaba bien) se va, seguramente,
a buscar más gente.
Km 42, llegada a River,
llegada Monumental, mi fanatismo desenfrenado
por River lo hacía todo más que posible. La maratón
terminada y el
abrazo con Marce Bonessi y
luego el saludo a Marce y Vero y a otros
Correrayuda que iba encontrando, sellaron una carrera maravillosa
donde comprobé que Correrayuda sigue estando cada vez más presente,
con gente magnífica que hace que la vida siempre sea mejor que lo que
puede llegar a ser. A todos, MUCHAS GRACIAS!!!!!! Y,
como siempre les
digo, con ganas de volver.