Columbia Desafío de lo andes 2007

 

Como siempre estamos presentes en esta carrera porque es una de las más lindas del año, no solo por el recorrido por lugares increíbles, si no todo lo que se vive y se comparte en los campamentos con nuestro Correrayuda, con sus 40 atletas y con el resto de los participantes.

Desde Buenos Aires ya se genera un movimiento especial, ¿que como viajamos?, ¿donde dormimos?, ¿que cosas llevamos para el campamento?, etc., etc., etc.

 

Nos juntamos en Esquel, en el mismo complejo estábamos la mayoría. Como todos los jueves previos al desafío, la consigna era comprar lo que falta, preparar el conteiner e ir a la charla de rigor, donde nos darían algunos datos del recorrido. Luego a comer y a dormir tempranito que al otro día hay que madrugar.

 

Nos levantamos temprano, desayuno y todo el grupo nos juntamos, salvo algunos que se quedaron dormidos,  para ir caminando a tomar el micro que nos llevaría a Trevelin donde se larga la carrera.

 

Una vez allí, como hacia un poco de frío, todo el grupo se agolpo en el único bar abierto para tomar un cafecito, luego la foto del grupete y a ubicarse en la largada.

 

Yo ya habia corrido todos los desafíos de los andes anteriores pero corría por primera vez en equipo mixto con mi compañera Clarita Serino, ella nunca había corrido en la montaña y yo venia de correr 10 días antes la maratón de Marrakech, asi que estabamos bastante preocupados.

La largada como siempre es una fiesta, todos juntos, nerviosos, charlando con amigos y expectantes.

 

El recorrido del primer día: 23 Km. con un pequeño desnivel hasta el lago Rosario, el paisaje alucinante, la estepa, por donde tuvimos que enterrarnos hasta las rodillas en el barro y cruzar algún arrollo con el agua hasta el pecho, por ultimo una larga bajada hasta el lago, donde acamparíamos el primer día. Por suerte anduvimos muy bien, con un 2º puesto, (2:23:54) luego fueron llegando el resto de los chicos y fuimos armando el campamento uno al lado del otro, lastima que no había mucha sombra ya que el sol estaba mortal. Marianito llego descompensado y fue directo a la ambulancia.

Nos bañamos en el lago, preparamos la comida, dormimos alguna siestita, y a eso de las 19 horas se abrió la Cantina de Yiya, con Salamines y quesitos de todos los sabores.

Preparamos la cena y dormir que mañana a las 7 tocan Diana, va realmente todos empiezan a levantase y es imposible poder dormir. Nosotros encima tuvimos a Mariano descompuesto toda la noche, por lo que decidimos llevarlo al Hospital, a lo que se ofreció el tío Dante.

 

Desarmamos todo y a la largada, nos habían dicho que iba a ser un día tranqui de 32 Km., no con mucho desnivel, mentira. Largamos y empezamos a bordear el lago, por una zona pantanosa donde dejabas las piernas en el intento, por fin salimos y empezamos a ir hacia las montañas que se veían esplendidas en el horizonte, corrimos por algunos senderos, subimos algunas sierritas y la cosa se venia haciendo larga y encima empezamos a cruzar arroyos y arroyos y mas arroyos, hasta terminamos caminando por adentro de uno, por fin llegamos al río Futaleufu, de nuevo con un 2º puesto en mixtos (3:35:23).

 

El lugar tenia mucha sombra pero poca vista, solo un sector pequeño daba al rió.

Armamos campamento mientras iban llegando el resto de los corredores, nos bañamos en el río, almorzamos, dormitamos, nos reímos, sacamos fotos y de nuevo a las 19 horas se abrió la cantina, pero ahora no solo se lanzo la clásica picada si no que mi brother, el Topo saco las tostaditas con caviar, Que nivel !!!!!

Después vino la cena y la charla de rigor, donde se decidió que los que habían tardado mas de 6 horas este día deberían hacer un recorrido mas corto, ya que el ultimo día iba a ser muy duro 18 Km. de subida hasta el glaciar, 10 de bajada y 11 de ruta. Total 39 km.

 

5:30 horas arriba, desarmar, desayunar, lavarse, todo al mismo tiempo, llevar el conteiner a los camiones y a la largada. Como verán las mañanas son moviditas.

Largamos, eran 5 Km. de ripio, donde enseguida nos ubicamos 2º detrás de Dani Simbron y Maria Broggi, llegamos a la montaña y empezó la subida, despacio pero a paso constante, subimos una horita y llegamos a una especie de planicie, por la que nos íbamos adentrando en la montaña, de nuevo ascenso, por senderos en un bosque de lenga que con la altura se iba achaparrando, hasta que pasamos la línea de vegetación y seguimos por un pedrero y luego unos playones de nieve, el paisaje increíble, realmente valía la pena estar ahí.

Llegamos a la cumbre en 2º puesto, pero al encontrarnos con la bajada, mi compañera que nunca había ido a la montaña, descubrió que tenia vértigo, por lo que tuvimos que bajar muy despacio, casi 2 horas, bajando por piedras sueltas, mallines, y senderos con polvo y barro, luego de sufrir todo este tiempo, llegamos a la ruta, hacemos la aduana y a volar, a ver si recuperamos algo de tiempo. No pudimos alcanzar a los mixtos, pero igual nos quedamos con un 4º puesto, después de 6:49:15, muy larga, durísima y con mucho calor. Aunque nos hubiese gustado hacer podio el fin de estas carreras es divertirse y pasarla bien. En la llegada nos esperaban los correrayuda que hicieron el recorrido corto y cada vez que llegaba alguno del grupo, era una fiesta entre risas, llantos y gritos.

 

Una experiencia inolvidable, cada año cuando terminamos dudamos de volver, por lo duro de la carrera, pero al otro día ya estamos organizando, para compartir estos momentos inolvidables con nuestra segunda familia el Nike Running Team Correrayuda.

 

Hasta la próxima y buena corrida.

 

Marcelo Perotti.

Capitán Nike Running Team.

Director de www.correrayuda.com