BEROCCA URBANA 2006 – 3 CARRERAS AL PRECIO DE 1

 

(por Fer Tobal – Equipo nº 6 “Dormidos en el subte”)

 

 

Entre el sábado 16 y el domingo 17 de diciembre de este año, se corrió la tercera edición de la Bero-cca Urbana, original carrera de aventura organizada por el Club de Corredores que combina diversas disciplinas como running urbano, team biatlón, cuerdas, mountain bike, kayak, canoa inflable,  running urbano con medios de transporte (bondi y subte), y una novedosa disciplina incluida en este año, aparentemente inofensiva pero en realidad perniciosamente extrema, como lo fue el PEDALIN EN EL LAGO.

 

Decidí definir esta carrera como 3 en una, ya que tanto los escenarios, como el clima y las disciplinas fueron tan cambiantes, que por lo menos así lo veo yo (qué frase original!).

 

La historia comenzó como tantas otras veces: amigo delirante, propuesta delirante, mi respuesta de “estás en pedo?????”, y…   mi posterior respuesta afirmativa a los 2 minutos de iniciada la charla.

Así es que ante la propuesta de Gus Turek, mi imaginación enfermiza buscó al candidato y en menos de 30 segundos encontré al candidato ideal : Tato Avalos, otro delirante.

 

A partir de allí designación de los asistentes, con tanta suerte que 2 días antes y por distintos motivos de fuerza mayor, se caen del proyecto. Con rápidos reflejos le hago la propuesta a Martín Méndez quien saca cual conejo de la galera a Keko Fernández Arias para cerrar así el equipo DORMIDOS EN EL SUBTE.

 

Reunión previa en el Lago de Regatas de Palermo 13 hs, donde Seba Tagle nos informa que nos espe-ra la tarde más calurosa del año para el running porteño, y que el pronóstico infalible indicaba tormen-tas de putamadre con granizos y s. de punta para la noche con descenso de la temperatura. Fue tal el impacto de tanta buena nueva que me agarró un ataque de risa nerviosa con espuma en la boca y ojos desorbitados, me dijeron que me tuvieron que descolgar de un árbol entre 4. Menos mál que me calmé porque el Dr. Langelotti me estaba llevando derecho al quirófano para la lobotomía.

 

Sábado 16/12/2006, 14.10 hs largada parte 1 – Running urbano.

Con destino obelisco, parten los 36 equipos desde el lago de Palermo, con la consigna de respetar semáforos y sendas peatonales para evitar penalizaciones. Esto para un porteño, es como agarrar a un suizo y decirle que cruce por la mitad de la calle, con semáforo en rojo, y que cuando se suba al auto maneje hablando por celular y no ponga guiño para doblar hacia la izquierda en una doble mano con semáforo, o sea, imposible como flequillo ´e negro.

A paso ágil fuimos atravesando Palermo, Barrio Norte y finalmente el Centro hasta llegar al Obelisco. Allí nos entregan las pistas para ubicar los PC no correlativos y un mapa para ordenarlos. Decidimos encarar el siguiente orden: Tribunales, Cabildo, Plaza de Mayo, Parque Lezama (iglesia), La Bombos-tera, Caminito, Cruce de Riachuelo, Puerto Madero (monumento a Fangio, Correo Central, edificio Cavanagh, edificio Libertad y finalmente Torre de los Ingleses.

Sé que dejamos de lado un PC en Córdoba y Anchorena, porque ibamos a perder mucho tiempo y te-níamos un límite (17 hs.) a partir del cual íbamos a penalizar 3 minutos por cada 1 de exceso, y quizás me olvidé de algún PC producto de la deshidratación que sufrió mi cerebro en semejante recorrido.

Como comentarios a este tour urbano caben los siguientes:

-         La buena onda de la octogenaria que en Las Heras y Laprida nos tiró un “apúrense que van cola ´e chancho !!!

-         Casi llegando a la gloriosa Bombonera, empiezo a sufrir los efectos de la deshidratación así que les pido por favor a mis compas que compremos agua urgente.

-         El gondolieri del Riachuelo tenía un carácter más podrido que el agua, le tirabas algún chiste y te ladraba un  correte que no puedo remar, no puedo…”

-         A la altura de Puerto Madero inauguré la sección calambres, ya no había agua que alcance, y no podía creer que a menos de 3 horas de haber empezado ya me quería ir a casa.

-         En el PC galerías Pacífico por error entramos por un minuto y el aire acondicionado me revivió, con lo cual desde allí a Retiro logré llegar ¡trotando!.

-         Ya en Torre de los Ingleses el doctor Roque me vacía un salero en la lengua para levantarme la presión y me dice “tomá agua!!!!”……. QUE YO NO TENIAAAA. De allí en más y sin dejar de pensar en Carlitos Balá, pasada de 100 mts a comprar agua a la estación, sacar pasaje de tren y llamar por tel. público a Martín para pasarle las preguntas que teníamos que resolver en el tren a Vicente López.

Una vez  que el tren llegó a V. López, salida en tropel de todos los desesperados de verde hacia el lo-cal de Trek a marcar PC, y luego hacia la costa y calle Laprida donde entregamos pasaportes, pregón-tas y nos encontramos con nuestros asistentes que nos esperaban con bebida helada y sándwiches. La primera y durísima etapa había terminado para nosotros aproximadamente a las 18 hs, y teníamos descanso hasta las 20.30 para reanudar en Luján.

 

Sábado 16/12/2006, 20.30 hs largada parte 2 – Cuerdas, team biatlón, mtb, kayak.

Habiendo llegado a Luján, nuestro primer objetivo fue comer. Encontramos un barcito con aire acon-dicionado, donde mientras nosotros reponíamos las pilas, Martín se ocupaba de pedir indicaciones a gente de la zona acerca de los mejores caminos para cumplir con todos los PC del team biatlón que nos esperaba por las calles de Luján.

A partir de las 20.30 largan los primeros equipos según el orden de llegada a la costa de V.López.

Nosotros estábamos cerca de la mitad de tabla así que ni bien el bueno de Tato se descolgó de la pared del Campo de Deportes de Luján, salimos disparados a encarar el team biatlón (o sea uno corre y 2 en bici, intercambiándose) con una táctica que nos permitió hacerlo bastante rápido y sin cansarnos de-masiado. El recorrido incluía PC ubicados en Catedral de Luján, Museo, Municipalidad,  esquina de la calle Alsina con Simone, estación de tren y de allí en más 8 kms por ruta hasta el club náutico El Timón. Desde el comienzo en la Catedral hasta la Municipalidad incluída atravesamos  el centro de Luján atestado de autos y gente con lo cual nuestras bicis pasaban de la calle a la vereda esquivando autos, gente y motos, y un payaso en medio de todo el bolonqui que más que Piñón Fijo, era Piñón Suelto, porque casi me lo llevo puesto (y no fui solo yo, Sebas Sosa también casi se lleva este recuer-do de Luján).

Llegamos a El Timón satisfechos de nuestro biatlón, donde rápidamente calzamos zapatillas de bici, comimos frutita y salimos con las bicis a recorrer los caminos rurales. Para ese entonces,  la amenaza de tormenta se volvía cada vez más cercana con relámpagos cada vez más continuos. Para nuestra desgracia, mi pedaleo estaba condicionado por los calambres secuela de la deshidratación del running urbano por lo cual tuve que ir a rueda de mis compañeros. Una vez que salimos de la zona urbanizada transitamos oscurísimos caminos de tierra durante un buen rato cuando de golpe escuchamos una voz conocida que nos gritaba “¡Miren el mapa porque van a terminar en Junín!”. Era S.Tagle que, ubicado estratégicamente en la oscuridad, observaba como los giles que se embalaban se olvidaban de doblar a la derecha en un cruce que estaba absolutamente invisible.

A partir de alli nos juntamos con el equipo 2 “Mama ¿Cuándo nos vamos?” de los hermanitos Sosa y Felix Nolazco, quienes parecían tener mas claro el camino que nosotros (bue, por lo menos parecía). Así, la pedaleada se hizo un poco más llevadera, hasta que de repente las gotitas se convirtieron en gotas, luego en piedritas y finalmente las piedritas se hicieron cortina de agua con fuertes ráfagas de viento. El camino de tierra se transformo en barro jodidito, y nos complico los últimos kms de mtb, con varios resbalones de un servidor incluidos. Allí comprobé que si hay algo pior que pedalear en el barro, es hacerlo a oscuras. Por suerte no paraba de relampaguear (y por suerte los rayos caían lejos), ya que eso nos permitía cada tanto ver el camino.

Finalmente, terminó el lodoso suplicio, breve tramo de asfalto y regreso a El Timón, para raudamente dirigirnos a buscar nuestros kayaks y salir a cumplir el recorrido por el Rio Luján.  La primera increí-ble sensación fue percibir el calor que había en la superficie del río contrastando con la frescura del aire y de la lluvia que, firme y continua, no aflojaba en ningún momento. La hora y media que nos tomo completar el recorrido fue intermitentemente iluminada por relámpagos que nos mostraban un paisaje espectacular del río, la vegetación de ambas márgenes y algún kayak que iba o venía. Cerca de las 2 de la mañana terminó para nosotros esta etapa de la carrera, abordamos la camioneta, a ponerse ropa seca, y vuelta a Buenos Aires para comer algo y reanudar a las 5.00 en Palermo.

 

Domingo 17/12/2006, 5.00 hs largada ultima etapa – Team biatlón, running, canoa inflable, running urbano con medios de transporte, pedalín en el lago.

A las 5.00 estábamos todos los equipos reunidos en la carpa de la organización con el agua tapándo-nos los pies. Nos enteramos que la largada se iba a demorar un poco, mientras tanto nos entregaron el pasaporte y el itinerario para esta etapa. Largamos con team biatlón con el siguiente recorrido : Club de Corredores, Cancha de River, Club de Pescadores, Planetario, La Biela y finalmente Boulevar de Puerto Madero al fondo.

Salimos nuevamente con muy buen ritmo a cumplir esta etapa bajo una llovizna persistente mientras íbamos por Av. Figueroa Alcorta,  que cuando salimos hacia la Costanera Norte, se transformó en llo-vizna con fuertes vientos cruzados provenientes del río, por lo cual mientras corríamos nos protegía del viento alguna de las bicis.

Final de esta etapa llegando al fondo de Puerto Madero, donde nos esperaban ansiosos (perdón, quise decir dormidos) nuestros eficaces asistentes, a esta altura convertidos en dos piltrafas. Una vez que es-tuvieron semidespiertos, y que pudieron reconocer sus nombres y donde estaban, les dejamos las bicis a Martín y Keko y salimos disparados al café Havanna, donde nos esperaban 20 minutos de tiempo muerto con desayuno incluido. Una vez clavados sendos alfajorcitos de dulce de leche regados de cafecito con leche calentito, agotamos nuestros 20 minutos de gloria, saliendo en trote cansado pero firme hacia el Yacht Club, o sea, hacia la otra punta de Puerto Madero.

Tras 5 minutos de espera, abordamos nuestro ducky, con el hábil timonel Gustavo al comando, logra-mos sobreponernos al fuerte viento, a las duras correntadas debajo de los puentes donde se angosta el dique, y al intenso movimiento del agua que estaba muy revuelta en buena parte del recorrido espe-cialmente a la vuelta. Como en todo el recorrido que hicimos desde que arrancamos esta etapa, el ver que íbamos pasando equipos en cada disciplina nos iba renovando la fuerza que a esta altura de la carrera, tenía más que ver con la cabeza que con los músculos.

Salida del Yacht, dirigiéndonos a cumplir con el próximo itinerario : estación Once, estación Catedral del subte D, estación Tribunales, Plaza Italia y Jardín Botánico. Salimos hacia Alem y Córdoba, don-de abordamos el 62 semivacío rumbo a estación Once, allí marcamos PC y volamos a la boca del sub-te A corriendo por los pasillos, ante la mirada sorprendida de la gente que se preguntaría que les pasa a esos tipos adentro del subte un domingo a las 9 de la mañana. Bajamos en estación Perú para combi-nar con estación Catedral atravesando con fuertes zancadas los pasillos anegados por la tormenta de la noche anterior, dándonos el gusto de hacer lo que no podríamos hacer un día de semana con traje y zapatos. Otra vez ante la mirada sorprendida de la gente que …………….

Final del recorrido en Plaza Italia, y a gastar los últimos cartuchos corriendo hacia el Lago de Rega-tas, y cuando parecía que ya estaba todo cocinado…      al pedalínnn!!!!!!!!

Quienes alguna vez se subieron, saben que es como una bicicleta doble que flota, donde 2 pedalean y uno descansa atrás. La cuestión es que después de 20 horas de trajín, ponerte a pedalear esta nave que no solo parece que no se mueve, sino que va para atrás, te quema la neurona que te queda. Completamos la vueltita al lago en estado de una rara mezcla de euforia mental y agotamiento físico, luego 300 metros hasta el arco y el festejo descontrolado por haber concluido una de las carreras más divertidas que me tocó vivir.

 

Agradecimientos

A nuestros asistentes MARTIN Y KEKO, que se ocuparon de todos los detalles. Menos las pantuflas y el diario, nos suministraron todo lo demás. Dos grandes amigos.

A mis profes Marcelo Perotti y Bubu, y a Dani Donadío, gracias a ellos puedo hacer estas locuras.

A todos los amigos de Correrayuda que nos apoyaron y alentaron antes y durante la carrera.

A los compañeros y competidores Adrián Tuya, Facu Sosa, Mario Paiva, Jorge Iacobaccio y otros por el aliento permanente y la buena onda.