Jose Luis y Hernan

Cruce de los Andes 2006

 

Queridos compañeros : Trataré de hacer una breve crónica  de la espectacular experiencia que fue el cruce de los Andes:

Miercoles 8 de febrero a las 15hs abordamos el ómnibus con Hernán Cabrera mi compañero de equipo,  Julio,  Germán, compañeros de viaje y de campamento (un lujo) y la nueva incorporación  al menos (para nosotros) Horacio Cano alias El Aguilucho ( más adelante comentare el porqué del mote que le pusimos ).

El viaje de ida  muy bueno . Ibamos cargados de ansiedad, expectativas, miedos, emociones encontradas y entre mate y mate escuchábamos atentamente al experimentado Horacio que para quienes, no lo conocen , es el compañero de equipo de nuestro   Marcelo Perotti.

Después de 22 hs de viaje llegamos  a Villa de La Angostura.

 Paramos en un hostel muy bonito y con muy buena  onda.

La habitación con dos cuchetas y un hueco en el sobretecho con otra cama.

Julio y Hernán cantaron ( o mariconearon) primeros y se quedaron con las camas de abajo, Germán y quien escribe con las camas de arriba y más arriba aún , mandamos a Horacio que por ser un corredor de elite tenia la suficiente agilidad para llegar hasta allí.

En este hostel nos encontramos con otros correrayuda. Estaban; Anita , Gaby, Laura, Silvina ,  Paula. , Gabriel (el Doc, Chispitas) y los hermanitos Sequeira

Por la tarde buscamos el Kit que nos dieron y además llevamos las cosas que íbamos a usar en el campamento ( bolsa de dormir comida carpa etc,etc), al contenedor que serian trasladados por los camiones de la organización a los campamentos..

Y a la tardecita reunión de charla técnica y bienvenida por parte del director de la carrera (del a veces no tan bien recordado) Sebastián Tagle.

Allí terminamos de encontrarnos todos los correrayuda,  confundiendonos en abrazos de alegría, de fuerza y de apoyo mutuo, ya que sin decirlo, todos sabíamos que al día siguiente íbamos a emprender una experiencia, facinante, ardua y dura.

Después, cena mediante, nos fuimos a dormir.

 

Primer dia de carrera.

 Nos levantamos muy temprano ya que a las 8 AM teníamos que estar en la terminal para a abordar los colectivos que nos llevarían al lugar de la largada , en la base del Cerro Bayo.

Los cuatro debutantes nos levantamos rápidamente , mientras que el experimentado Horacio, seguía durmiendo plácidamente en el huequito  que  le había tocado. Que con todo el despelote de bolsos y ropa que tenía parecía un nido  caranchos  y nosotros para no parecer despectivos dijimos que era un nido de águila y ahí le quedo el mote de aguilucho.

Una vez en el punto de largada y previo a las fotos de rigor de todo el grupo nos abrazamos con Hernán y nos deseamos una buena carrera y por fin..! la orden de largada.

Salimos todos corriendo pero el trote, duro poco, a los trescientos o cuatrocientos metros el pelotón comienza a  caminar porque ahí desde el vamos empezó el ascenso al Cerro Bayo

(800mts de altura).Caminata forzada y con los bastones en mano se formó la fila india de los corredores. El día nos regalo un  clima perfecto con un sol generoso y un cielo azul espectacular que  invitaba a disfrutar  del maravilloso paisaje en que estabamos envueltos. Cada paso  que dábamos era una sensación (al menos para mi) inigualable. A nuestra izquierda se veía el lago Nahuel Huapi en todo su esplendor y la Villa se hacia cada vez más pequeña ante nuestra mirada. Ibamos subiendo y la subidita ya comenzaba a sentirse, las aerosillas rozaban nuestra cabeza ,las personas que transportaban nos sacaban fotos y sus caras de asombroso reflejaban,  incredulidad y el pensar que están haciendo todos estos locos.

Y si estabamos locos, pero locos de contentos de estar ahí.  Nos encontramos con los hermanos Sequeira, con Alicia Cristóbal y Yiya ( la verdadera, por fin la conocí) y con Mario y Pablo. Y llegamos prácticamente, juntos hasta la cima de Cerro en la ladera había un gran manchón de nieve que resistía estoicamente al calor y que nos obligo a detenernos para sacarnos algunas fotos .No podíamos perdernos semejante oportunidad y de paso descansar un poquito, porque ya habíamos   hecho  cumbre .El camino   en ascenso   se fue transformando cada vez más duro. y a  partir de la cumbre fuimos por los filos del Cerro. camino alfombrado por rocas , roquitas y rocotasss..! ( se ponía difícil las cosa).

La vista del paisaje alli arriba era espectacular, perpendicular a  nuestros ojos veíamos cerros ,montañas y por debajo  el verde de  los bosques y el gran lago.

Habia un cerro que se erguía majestuoso sobre todos los demás a lo lejos con su pico todo nevado. Alguien dijo ese es el Tronador ( sin palabras).

Terminado los filos que se había puesto complicado, comenzamos con la bajada más  o menos desde los 7km hasta los 10km bajamos desde los 1800mts hasta los 1150mts.( estos datos los estoy sacando de un perfil de distancias y alturas, que nos dieron en la charla técnica)

El descenso comenzó con zona rocosa o sea que se hacia lento, por suerte llevaba los bastones ( la mejor inversión que hice para esta carrera) que me ayudaron a no caerme y andar seguro. La bajada fue cambiando de fisonomía el piso se había convertido en arena volcanica  y bastante pronunciada.

(En las vacaciones, en la playa tuve la suerte de entrenar todas las mañanas con Pablo Salgado (convertido en mi personal trainner ) También Atilio Maresca vino a entrenar con nosotros un par de mañanas y me dio muchos consejos debido a su experiencia en estas lides( lo convertí en mi asesor técnico) Entre esos consejos me explico que en las bajadas había que soltarse no frenarse, liberar las piernas así no sufrían.)

 Pues bien en esta bajada me solté me liberé : Empecé a volar dejo a Hernán atrás  voy a una velocidad increíble paso a diez  equipos más o menos, mis patitas no daban abasto.

No puedo frenar, se acaba la bajada con una curva de casi noventa grados, detrás de la curva hay verdin y después del verdin precipicio y yo que no puedo frenar socoorrooo...! no freno.

Me tiro de cabeza hago una vuelta de carnero en el aire y caigo todo despatarrado a los pies de un PC ( puesto de control) te caiste? me pregunta. No, soy el acróbata del circo Sarrassani y estoy probando piruetas.( La P que lo pario) .

Hernán una vez que se cercioró que no me paso nada, se moría de risa.

Entramos a un bosque y comienza nuevamente otra subida  desde los 1150 hasta los1450mts. Para luego bajar nuevamente hasta los 800 mts, llegando al río correntoso que según dicen es el más corto del mundo.  A esta altura ya teniamos hecho17km +-.

Pasando el correntoso por un hermoso  puente de madera cuyo piso se movía bastante emprendimos el último ascenso  de 300mts aproximadamente, convirtiendose en un largo e interminable trayecto hasta llegar al hermoso lago espejo. Final de la primera etapa .

  Al llegar al campamento nos encontramos con el resto de los correrayuda. Habían hecho una carrera con tiempos espectaculares.

Julio y Germán ya tenían la carpa hecha, Julito ofició de cocinero y la comida le salió tan rica que fue el cocinero permanente del grupo Hernán y Yerman ayudaban y yo por ser el mayor supervizaba (jejeje).

En el campamento de los correrayuda reinaba alegría, un poco de cansancio , algunos ya evidenciaban algunas ampollas en los pies y dolores musculares y Nati que demostró una entereza increíble en todas las etapas, ya acusaba un fuerte dolor de ciático.

El Profe circulaba carpa por carpa tomando mate y supervizando que todos estuviera bien .

Después de inflar los colchones y tener todo preparado en la carpa fuimos  al lago.

El agua estaba soportable no tan fría lo suficiente para poder aflojar un poco los músculos.

Después de la cena  fuimos a la charla técnica, la noche espectacular. La luna que se  había convertido en luna llena iluminaba como una gran linterna.

La organización coloco una gran pantalla , mostró un video de la etapa que había concluido .Algunos rostros de correrayuda coparon por momentos los primeros planos del video.

Luego vino la charla de Tagle que aseguro que lo más duro había pasado.y que mañana sería más tranquilo.

Y así , con la seguridad  que al día siguiente iba a ser más liviano nos fuimos a dormir.

Mientras , la luna llena, bañaba con su luz de plata, la cima de los cerros, la copas de los arboles, el lago y nuestro merecido descanso.

 

Segundo día de carrera

El día amanece espectacular y nos promete una buena jornada. Tenemos tiempo de desayunar, desarmar la carpa y armar los contenedores.

Reina un clima de tranquilidad, estamos relajados.

Puestos los  contenedores en los camiones, con tiempo de sobra para la largada, caminamos por el campamento, nos cruzamos con los compañeros; por ahí andan todos. Diego Pando y Gastón gritando y gastándose (que energía la de estos chicos) Gaby y Laura ya concentradas para largar, y también por ahí se escucha siempre la voz risueña de Valeria, Belén deambulando buscando a su compañera Marina, el topo Adrián cargando a sus amigos con un póster de secretos en la montaña, Gago y Martin enchufados en su revancha,etc.

En fin...! que placer era encontrarse con la cara de un correrayuda y sentir que ese ser, formaba parte de los afectos de uno, como si fuera un familiar muy cercano.

Precalentamiento mediante y listos en la largada nos informan que ésta se demora unos 5 minutos, porque se había quedado un camión en el camino (lejos estábamos en sospechar que éste  era un indicio de que el día no iba a ser nada fácil !! )

Modificado el recorrido, largamos...! (desde 800 mts. Sobre el nivel del mar) bordeamos el lago por la playita con arena y  retomar por lo que fue el campamento y así salir hacia un breve tramo de ruta para después internarnos en el bosque. Ibamos en un ascenso suave por el medio de la senda de un gran cañaveral. En el camino había obstáculos, ramas y troncos cruzados y alguna bajada abrupta que obligaba a la caravana a detenerse y tomar un breve respiro.

Pasados los 5km y  ya 1150 mts. descendemos sobre una gran hondonada.

Con Hernán veníamos muy bien, yo quería mejorar el tiempo de la 1ª  etapa. Teníamos varios equipos de correrayuda atrás.

 A los 10 km empezamos el ascenso al Cerro Panguinal , que se suponía no iba a presentar dificultad.

ERROR....ERROR...! Fue un HORROR....!(para mucho de nosotros)

La subida era muy empinada y con muchos obstáculos. Las piernas pesaban más a cada paso que daba. El aire me faltaba (por suerte llevaba el cardio y de  frecuencia cardiaca andaba bien, sino me hubiera asustado mucho)

Comencé a pedirle a Hernán que parara para poder respirar ?

(Más adelante escribiré un párrafo especial, por este querido y gran compañero de equipo. Me aguanto, me soporto, y me empujó en todos los momentos que necesité)

Por atrás ya escuchaba las voces cantarinas de Valeria y Belén que se me iban acercando.

Ya no podía disfrutar del paisaje, de reojo se veía que abajo a la derecha corría un río y al levantar la vista se observaba  la gran altura de los árboles. y lo diminuto de nuestros cuerpos ante tanta inmensidad.

Estábamos en un bosque? En una selva?

A esta altura ya no sabía donde estaba. Solamente apoyándome en los bastones seguía como podía a Hernán que subía con la fuerza de un Toro.

Nos alcanzan y pasan los equipos de correrayuda que tenía atrás liderados por Belén  que iba  esbelta y erguida como un álamo, detrás Marina, Papá Quesada , Valeria, Nati y Graciela  Freda (Graciela se mandó un carrerón  fue una tapada) y Pablo Maresca, que me dice ¿ Cómo llegaste hasta acá?

No se como llegué pero si se como estoy, muerto!

Le pido a mi compañero parar 5 min. Para poder recuperar bien y después seguir...

Al ver pasar los equipos, vemos que muchos iban atados, agarrados de los bastones o de alguna soguita.

Seguimos, Hernán me dice que me agarre de su mochila, lo hago, y así llegamos por fin a la cima del cerro.

Uf uf uf. (1.400 ,mts.)

Por fin la bajada!!

Y ay ay ay ....como duelen los músculos , los cuadriceps tensos se contraen a cada paso y duelen muchísimo.

La  bajada es hiper pronunciada, me ayudo con los bastones. Hernán va adelante tratando de no caerse y marcando el paso.... frena en un arbol  que oficia de guarda  raill.

Las piernas siguen doliendo mucho, quiero volver a la subida...!

Tagle dijiste que iba a ser liviano... la cantimplora de tu madre!!

Un PC nos dice que mas abajo, ahí nomás  hay un arrollo y que después el sendero se hace todo llano.

El arroyo no estaba ahí nomás, tardamos como 40’ en llegar.

Al llegar vemos que hay muchos equipos agotados y cargando agua; hacemos lo propio, nos sacamos las piedras de las zapatillas y otra vez arrancamos. Caminamos un poco para recuperar. Voy embuido en pensamientos, y entre ellos se me aparece una reflexión interesante y ella es que, en esta carrera corrés contra tres factores :el primero es contra el equipo que va adelante, y con el que viene detrás. El segundo, contra vos mismo. Y el tercero contra la naturaleza...

Hernán propone trotar.

Empezamos a correr. Pasamos un par de equipos, alcanzamos a Pablo y Mario y tiramos casi hasta el final juntos.

Que barbaro! Hace una hora me moría allí arriba del cerro y ahora estoy  marcando el paso. Los chicos se quedan un poquito y con Hernán cruzamos el arco de llegada, exhaustos.(al menos yo)

En el campamento Julio y Germán, que anduvieron mucho mas rápido que nosotros, ya habían hecho la carpa. Hubo que hacer el almuerzo, ir a buscar agua (que escaseaba), no hubo tiempo para descansar.

El humor había cambiado con respecto al día anterior, en casi todos los corredores. Todo el mundo caminaba como pisando huevos, muy doloridos. Sentarse y pararse se convirtió en una acción muy dolorosa.

El médico no daba abasto, rodeado de muchos corredores, con ampollas, calambres y dolores de toda índole .

La etapa había sido durísima; tan dura fué que al lado de nuestra carpa estaban Diego Pando y Gastón, ni se los sintió, hasta ellos estaban muy cansados por el esfuerzo.

En los correrayuda  hubo ampollas por doquier, Nati seguía con su dolor de ciático y Marcelo Gago acusó algo en los ligamentos.

Me preguntaba, mañana podré correr? Si ahora no puedo casi ni caminar.

Después de la deliciosa cena, hecha por nuestro gourmet Julito y su ayudante Hernancito,  fuimos a la charla técnica. Tagle se disculpó en primer termino porque no sabía que tan duro era el bendito cerro Panguinal y dio las instrucciones para el día siguiente. Antes de ir a dormir  me quedé mirando la luna que reflejaba en los cerros y sentí una sensación extraña que después Belen me comentó que a ella le pasaba lo mismo.

Esa sensación era un dejo de tristeza porque mañana era la última etapa y se acababa todo.

 

Tercer dia

 

El día comienza muy temprano. La largada de esta jornada es a la 8 am, lo cual nos obligo a levantarnos a las 5,15 am.

Todavía es de noche, somnolientos  y con los músculos doloridos nos abocanos a la tarea de enrrollar las bolsas de dormir desinflar los colchones, etc.

Estoy parado petrificado por los dolores, revisando por milésima vez la mochila, mientras que mis compañeros desarman la carpa , que dicho sea de paso era la más grande del campamento. Parecía la mansión  de los Bervely Ricos comparada con las demás.

L a mayoría  de los corredores teníamos puestas linternas frontales, la va que em la cabeza, la de los mineros. El lugar parecía invadido por una plaga de luciernagas ,que iban y venian por doquier.

Desayunamos unos rapidos mates  con barritas de cereales y galletitas dulces.

Ya había aclarado. El sol también se desperazaba detrás de los cerros, regalándonos sus primeros rayos y nos prometía otro día espectacular.

El campamento era puro trajín, no había tiempo para hacer sociales, se tenía que entregar los contenedores antes de las 7 o 7,30hs ( no recuerdo bien)

Todavía muchos corredores  incluyendome andábamos pisando huevos.

Una vez cargados los contenedores en los camiones, llenamos con Gatorade los hidratadores y las cantimploras.

Comenzamos a precalentar. Seguía mi preocupación si podría correr ya que los cuadriceps me hacían ver las estrellas y no precisamente las romanticas sino las de dolor.

Trotamos muy despacito con Hernán y nuevamente nos cruzamos con los correrayuda. Ahi andaban el Profe con el Aguilucho   que llevaba un gorro, más propio de Tilcara  que de esta zona de los Andes. Este Horacio siempre te arranca una sonrisa.

Los que no trotaban sino que corrían como si estuvieran haciendo pasadas en el rosedal, eran Gabriel y Anita: El doc chispita estaba enchufadisimo. Se notaba su excelente preparación fisica.( hicieron unos muy buenos tiempos ). Pasaron el tío Dante con Bubú muy serios, a Vero (nuestra Profe) se le notaba que estaba bastante dolorida. A Gago y a Nati (que estaban lesionados) les propongo que hagan la carrera tranquilos con nosotros, dado que yo ando despacio en comparación con todos los correrayuda que participan en este evento. ¿ Ustedes creen me hicieron caso? Ni bola..! no los vi en toda la carrera. Que entereza la de estos dos.. Bueno en realidad la de todos ( modestia aparte también me incluyo) porque con los dolores que teníamos seguimos corriendo como los días anteriores.

8 am. Largamos..! desde el camping rincón  a 800mts s/nivel del mar. Tomamos por la ruta para atravesar la frontera. No pude emocionarme al llegar a Chile, porque en el cruce fronterizo pasamos peleando con un automovilista que nos tiro el auto  e insultaba. Así que el intolerante recibió un par de... Forro, Forrrrooo..! por parte mía y epítetos de mayor calibre de otros corredores

El paisaje que se descubría ante nuestros ojos era imponente nuevamente.

Por la cinta asfáltica que cortaba los intensos colores del paisaje íbamos los 500 intrépidos. Se respiraba un clima de alegría entre todos.

Mis dolores  fueron desapareciendo.

Hernán me dice que no vaya tan rápido que me iba a quemar enseguida. Aflojo y comienzan a pasarnos Gaby y Laura, a Gaby le grito en esta te sigo toda la etapa , me mira de reojo se sonríe y sigue corriendo cual una gacela libre al viento, con su compañera. Pasan Alicia y Yiya ( la verdadera) a paso firme, Paula y Silvina también. A la pelota que hacia yo delante de estas monstruas, Hernán tenia razón arranque demasiado rápido , se ve que    con la puteada al conductor me aceleré.

Se termina el asfalto, ya tenemos 4 km de recorrido, en el desvío están saludando a todos los corredores, el Gordo Nicanor Gonzalez del Solar y el inefable Sebastián Tagle.

Que admirable lo de este muchacho Tagle:  primero por la guita que gana gracias a nosotros, y después porque está en todas partes y en lugares donde menos te lo imaginas aparece supervisando o dando una palabra de aliento.

A pesar de algunos contratiempos con el agua y el Gatorade puedo decir (opinión personal) que la organización estuvo muy bien. La señalización de los caminos, arroyos y senderos perfecta (era casi imposible perderse). Había cintas de color naranja en todo el circuito que marcaban claramente el recorrido. A veces las querías, porque si te pasabas te ayudaban a volver, y a veces las odiabas, porque después de una, venia otra, y después otra, y otra y otra... no terminaban más de desaparecer.

La gente que estuvo en la organización, muy bien, desde la Osa (no se como se llama) que también estaba en todos lados,  hasta los PC, que por más que algunos te decían cualquier cosa, era importante verlos aparecer a cada rato.

Bueno, volvamos a la carrera:

Quedando atrás el último vestigio de civilización, entramos en el bosque, pasan adelante Mariana, papá Quesada y los Sequeira. Belén se queda un rato con nosotros y después se va con su compañera.

El camino se transforma en sendero después en una picada y aparece un río seco, que se llama Pireco. El lecho está lleno de piedras, lo cruzamos lentamente apoyados en los bastones para no doblarnos o rompernos los tobillos,nuevamente en el sendero, nos pasa Valeria Quesada, no lo vieron a mi papá? Pregunta , sí debe ir 100 o 200 mts adelante, contestamos. Y vos que hacías atrás? Nada, me quedé charlando y sacando fotos. Increíble!! Esta princesita anduvo derrochando felicidad toda la carrera.

El sendero se ponía complicado por los obstáculos, no se podía correr más de 15 mts. Porque siempre aparece algo: arroyitos, árboles y arbolotes cruzados en el camino que obligaban a treparse y saltar sobre ellos, muchos árboles tenían 1,50 mts o más de diametro, (no exagero). Hernán se trepaba y los cruzaba ; yo inventé un estilo: cuando aparecían estos arbolotes grandes los encaraba y me tiraba de panza, una vez arriba daba media vuelta de hélice y pasaba para el otro lado. Por suerte para mí, en todos caí con la panza, porque si caía  con otra cosa me hubiera quedado eunuco, jajaja. Me estaba divirtiendo a pesar del cansancio y de que no era fácil la cosa, lo estaba disfrutando(ni punto de comparación con la etapa de ayer). Sentía una voz interior que me decía “querías aventura? Acá tenés aventura, disfruta”.

A esta altura, con 10 kms el ascenso se iba haciendo un poco más pronuciado;  aprendida la lección de ayer me agarraba de la mochila de Hernán por una correa que le habíamos puesto para tal efecto, subida que aparecía me agarraba de la  correa y el torito tiraba(psicologicamente me hizo muy bien).

Mario y Pablo nos alcanzan, y tiramos juntos un buen rato, igual que ayer. A Mario se lo veía más entero y con mejor semblanza , venía con el cuchillo entre los dientes.

El sendero a pesar de ser duro era divertido, Hernán y los chicos trataban de cruzar los arroyos por unos tronquitos para no embarrar las zapatillas, en cambio, yo pasaba directamente metiendo las patas en el barro, mis zapatillas pesaban más, pero que placer sentía al chapotear por el barro.

De pronto la caravana se detiene, que pasa?  Escuchamos machetes que golpean sobre las cañas, a 100 mts un enjambre de avispas decidieron hacer un piquete. Un PC abrió a machete limpio un paso para eludir a las no tan amistosas avispas (aquí quedó demostrada la importancia de los PC) en el día de ayer a Marcelo, nuestro líder, le picaron tres.

 Retomamos el sendero y dejamos atrás a las muchachas del aguijón, seguimos, nos topamos con una pared de tierra de 2 mts más o menos, subimos agarrados a una cuerda que estaba puesta para poder sortear este obstáculo, y también nos apoyamos en una enorme raíz que sobresalía de la pared.

(querían aventura, acá tienen aventura)

 Vamos todavía! A los 14 kms el sendero desemboca en un río, las cintas naranjas marcan que se deberá recorrer, río arriba por el medio de sus cauce, unos 500 mts aproximadamente. El lecho esta lleno de piedras de distintos tamaños, algunas muy grandes, y otras muy pequeñas, y al final  se ve una increíble cascada de unos  70mts de altura. La hermosa cortina de agua que cae con fuerza, parece la cola de un vestido de novia, la imagen es preciosa. El agua fría y cristalina deja ver  perfectamente las piedras que pisamos, su profundidad  llega hasta las rodillas, aquí nuevamente los bastones se hacen imprescindibles para no caerse. Mario y Pablo se van hacia adelante, aquí es el único momento en toda la carrera y debido a mi concentración por no caerme que dejo a Hernán 20 mts atrás, lo espero en la orilla.... ahora es el , que parece ser un equilibrista de circo jajaja (por suerte no se cae) Subimos los  70 metros hasta el nacimiento de la cascada, llamada Santa Ana, cruzamos el río  tomados de una soga, para no caernos al agua y que ésta nos arrastre hasta la caída de la cascada, llegamos. Subimos una barranca, y otra vez en el sendero. Aquí se puede correr un poquito, es curioso vamos bien no duele nada, estamos cansado si, pero no agotados, a los chicos los perdimos de vista, se nos fueron hacia delante, pasamos uno o dos equipos.

Caminamos para recuperar, charlando, Hernán me dice que extraña a sus hijas, lo siento emocionado al Torito, yo también pienso en la mía. Se me viene a la mente el video del primer día de la carrera, cuando dos simpáticos corredores estadounidenses gritaban a la cámara: por nuestro hijos, por nuestros hijos....

Es verdad para los que tenemos hijos creo que todos corremos por lo mismo;

Hace un ratito largo que andamos por este sendero, tengo las zapatillas llenas de piedras, quedamos en no parar a menos que sea necesario.

Es increible, venís sólo en el sendero paras a tomar un Power gel y zás te pasan 5 ó 10 equipos al toque.

Estamos tirando con un equipo mixto de correntinos, y de golpe: aparece la ruta ¿cómo?. Sabíamos que los últimos 4 km. Eran de ruta, ya estamos?, ya lo tenemos...!.

Le pido a mi compañero parar así me saco todas las piedras de las zapatillas para poder pisar sin molestias el asfalto. ¿No te digo? Apenas me saco las zapatillas entran a pasarnos equipos, pasaron 7 (la P que lo parió) me incorporo rápidamente y corremos, recuperamos las posiciones, pasamos a todos los que tuvieron las irreverencia de pasarme, alcanzamos a los correntinos, la chica viene bastante mal, caminamos a marcha forzada, el correntino se nos pega, no quiere quedarse atrás, estoy muy cansado, no puedo aflojar Corrientes, no me va a ganar, me agarro de la mochila de Hernán, vamos Torito tirá que yo te sigo, aparece una bendita bajada, aflojo las piernas (como dijo Atilio) me libero, Hernán hace lo mismo, marca el paso, vamos rápido escuchamos la voz de la correntina que le pide a su compañero que pare que no da más. Corrientes quedó atrás.

Aquí nadie nos debe pasar. Se ven colectivos, ya estamos, la llegada debe estar por ahí, .vamos vamos, no puedo aflojar

Por mi hija, por Hernán, por mi..! Vamos Torito tira que yo te sigo....!

Nos desvían de la ruta, los que ya llegaron nos alientan, faltan 600 metros, vamos por la tierra y otra hondonada, bajada, pozo, subida, Tagle y la cantimplora de tu madre...!

Hernán  me grita no aflojés, mira el arco, no aflojes, Vamos torito tira,tira que  yo te sigooo.! estamos, ya estamos, los Correrayuda están gritando de júbilo, Julito se acerca y me empuja desde atrás, vamos: 2 metros, 1 metro,

LLEGAMOS......! CRUZAMOS LOS ANDES....!

Nos abrazamos siento el llanto silencioso de Hernán lloramos juntos.

Gaby, Julio, Paula nos abrazan veo al Profe con una sonrisa de oreja a oreja me abraza. Todo es alegría, emoción en los correrayuda.

.

 

Objetivo cumplido y que venga la que sigue..!

 

 Agradecimientos;

 

A mi mujer y a mi hija por bancarme esta pasión -locura.

A Hernán que se convirtió en un amigo del alma

A los Profes que más allá  de lo específicamente técnico, tienen la habilidad de coordinar un grupo maravilloso de personas y en lo cual me siento orgulloso de ser integrante del mismo.

A Pablo Salgado y Atilio Maresca por los entrenamientos y asesoramientos, en Mar de las Pampas.

A todos los correrayuda que conozco y  a los que no conozco por el cariño permanente que recibo por parte de todos.

Y porqué no: a la organización del club de corredores que estuvo muy bien, y permitió que pudiéramos disfrutar de paisaje increíbles

 

Los quiero

Jose Luis alias Yiya

 

Fin