Felicitaciones a todos los que participaron de la

Primera Edición del

TRIATILIUS URBANUS DE LA COSTA!!!


 

Encuestas

¿Con quièn entrenàs?

 

Entreno solo/a

Entreno con Perotti-Pasquette

No le doy bola a Perotti

A ver, a ver

 

  

¿Qué tipos de carrera corrés?

 

Sólo carreras de calle

Sólo carreras de aventura

Sólo aventuras en la calle

Sólo corro tipos

Sólo Triatilius Urbanus

Sólo corro colectivos

Una vez corrí los muebles

 

  

 

El pasado Viernes Santo se desarrolló la Primera Edición del TRIATILIUS URBANUS DE LA COSTA, a partir de hoy un clásico multidisciplinario para todas las edades.

Con gran concurrencia de bicicletas y  de algunos ciclistas sobre ellas, los intrépidos Correrayuda se largaron a la aventura de llegar pedaleando hasta el Tigre. A través del tránsito y bajo las órdenes del Capitán Atilio y del Comandante Alfredo y con algunas ausencias notables (a ver, a ver), arribaron al Nahuel Rowing Club todos los que habían salido de Santa Fe y Malabia y cumpliendo un tiempo excepcional.

Allí se fusionaron los Correrayuda ciclistas con los automovilistas y juntos se prepararon para cumplir con la segunda y más divertida disciplina del Triatilius,: los kayaks.

En primer término salió al agua, intentando remar, el grupo de principiantes que debutaba en esa especialidad., secundados por el inoxidable Fer Tobal que lucía un hermoso kayak amarillo de su propiedad y daba clases de destreza sobre las aguas.

Mientras tanto, quienes se quedaron en tierra aprovecharon para realizar un fondito

de 45 minutos y para dar algunos gritos de aliento a quienes intentaban poner sus kayaks en línea para no los lleve el catamarán del Parque de la Costa.

Más tarde y con el río libre de inexpertos revoleadores de remos, se largaron los que más saben encabezados por el mentor de la salida multidisciplinaria: Atilius Marescus.

El otro grupo salió a completar el running de 45 minutos y, cuando ambos grupos culminaron sus actividades deportivas, se desató la fiesta gastronómica: la Cantina de Yiya se hizo presente una vez más. Pero en esta oportunidad atendida por su dueño y familia, quienes se han sumado a la gran movida salamera de su creador.

Un lujo, una presentación digna de destacar y una gran colaboración de las chicas que supieron preparar y aguardar el momento preciso para comenzar el banquete.

La velada concluyó con un gran encuentro Correrayuda en el restarurante del Club Nahuel, donde hubo que sortear otro típico Tria: esperar, comer y pagar.

Un gran agradecimiento a todos quienes hicieron una vez más que un encuentro deportivo se transforme en un hermoso recuerdo imborrable.

 

 

 

Peladus inexpertus a los palazus.

 

 

Correrayuda en el Tigre.

 

Gran organizador: Atilius Marescus.

 

El inoxidable Fer Tobal sobre las aguas

 

 

.