Kenenisa Bekele

MADRID.- No para. Ya son suyos los dos récords con más fuste del fondo mundial. El etíope Kenenisa Bekele, plusmarquista mundial de 5.000 metros, marca lograda en Hengelo hace 8 días, acaba de apuntarse también el de 10.000 en la reunión de Ostrava (República Checa, Super Grand Prix de la IAAF). El dominador del fondo volvió a batir otro registro en poder de su compatriota Haile Gebrselassie. Esta vez en más de dos segundos.

El etíope Kenenisa Bekele, a punto de cumplir 22 años, sigue acrecentando su leyenda con registros imposibles después de pulverizar en la reunión del Super Grand Prix de la IAAF, celebrada en Ostrava, el récord del mundo de los 10.000 metros con un tiempo de 26:20.32, dos segundos mejor que su maestro y predecesor, Haile Gebrselassie (26:22.75).

Bekele, el rey del fondo mundial, ya logró desbancar a Gebrselassie de la plusmarca de los 5.000 metros hace una semana en Hengelo. El jovencísimo etíope marcó entonces un tiempo de 12:37.35, también dos segundos mejor que el récord que poseía el emperador (12:39.36).

El nuevo dominador del fondo mundial se apoyó en las liebres los primeros tres kilómetros. A partir de esta distancia contó sólo con sus propios medios. En una última vuelta a la pista espectacular, Bekele demostró su capacidad para marcar una nueva era en el fondo mundial y dejar registros para la historia.

En sólo tres años (2001 a 2004), este etíope, cuya tipología se asemeja más a la de un cuatrocentista que a la de un fondista, ha acumulado tres dobletes mundiales de cross consecutivos, además con una superioridad exultante, y los récords de 5.000
y 10.000 en su bolsillo. En el pasado Mundial de Paris (2003), Bekele intentó un doblete histórico de 5.000 y 10.000, aunque sólo logró el oro en la primera distancia.

Ahora, el intratable Bekele debe decidir que prueba correrá en los Juegos Olímpicos de Atenas, la misma en la que el resto de atletas deberán despedirse de la medalla de oro y dejar paso a este fenómeno de la naturaleza, que puede marcar una época y reafirmarse como el fondista más grande de todos los tiempos.